
En una intervención de liposucción el objetivo es absorber directamente la grasa localizada en una zona concreta del cuerpo, por esta razón, el tiempo de recuperación depende en gran medida de la cantidad de grasa que se vaya a retirar. Si la cantidad de grasa que se pretende quitar es considerablemente amplia, posiblemente le recomiende que se quede una noche hospitalizado con el fin de evitar complicaciones y llevar un control más exhaustivo. Siempre es recomendable seguir al pie de la letra las recomendaciones del médico.
Si la intervención es realizada con anestesia general, es posible que al recuperar la consciencia se sientan algunos dolores moderados, aún así durante todo el tiempo que dure la hospitalización se lleva un control de las molestias del paciente mediante analgésicos y otros medicamentos.
Una vez pasada la noche, es muy probable que su médico le dé el alta por la mañana, en ese momento asegúrese de plantearle todas sus dudas, aunque seguramente le de anotaciones detalladas de los medicamentos que ha de tomar y de los esfuerzos que debe evitar.
Después de la liposucción se pone una faja protectora especial, que se ha de llevar durante un tiempo con la finalidad de evitar infecciones o complicaciones de ningún tipo. La faja también sirve para mantener inmovilizada, y aún con ella puesta, se recomienda usar ropa ajustada con la finalidad de favorecer a la recuperación y a que los resultados sean optimos.
Siempre es recomendable acudir a una clinica estética con buena reputación y experiencia, con la finalidad de evitar posibles complicaciones.
Si todo va bien, podrás hacer vida normal casi de forma inmediata, simplemente será necesario llevar la faja y evidentemente evitar esfuerzos físicos fuertes y llevar a rajatabla las dosis de los medicamentos proporcionados.

